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domingo, 14 de abril de 2013

Otro golpe más.

 Sentimientos de Matt.

 Me dolía tanto ver todo lo que pasaba, que cuando tenía los 17, decidí marcharme de casa. Ir a donde fuese aunque sin rumbo fijo. Lo había dejado con mi novia, Paula, que era para mi la chica más especial del mundo entero. 
 Me dejó porque desde que veía todo lo que pasaba en mi casa, yo había cambiado mi forma de ser. Ya no era el mismo de antes, ahora me metía en peleas, se me acumulaban los partes en el instituto, y había empezado a beber y a tomar drogas. Antes no se me hubiese ocurrido, pero ahora ya no me importaba mucho, por no decir nada ... Quería borrarlo todo de mi mente, olvidar los golpes que mi madre recibía constantemente por parte de mi padre.
 Cuando dejé de ir al instituto y me escapé de casa, no sabía donde iba a vivir y decidí vagar por la estación. Cuando la gente pasaba por mi lado no podía creer que el hijo del abogado más reconocido del mundo e importante, pudiese estar tirado en una simple estación de tren.
 Muchas veces pensé en acercarme por casa y ver como estaban Eli y mi madre. Eli, era mi hermana pequeña, no me agradaba para nada que ahora apenas comiese. Era una chica muy guapa y todos los chicos iban detrás de ella, pero ahora parecía un esqueleto andante. Estaba muy seca, se le notaban todos los huesos y siempre iba vestida con colores apagados. 
 Como no podía acercarme por allí, Eli venía muchas veces a visitarme y me daba su bocadillo y algo de dinero. No me gustaba nada que no se lo comiera y me lo diese a mi, pero por otro lado se lo agradecía mucho. También solía contarme todo lo que ocurría por allí por casa, cuanto me echaba de menos y el valor que le había echado al irme de allí. 
 La última vez que eli vino a verme, fue para ir con ella al hospital. Mi madre estaba allí porque mi padre le había dado otra paliza más, pero esta había sido brutal, tanto, que mi madre estuvo a punto de morir. 
 La policía estuvo hablando con nosotros  y le contamos por todo lo que habíamos pasado años atrás. Detuvieron al hombre que había sido mi padre, y mi madre siguió ingresada hasta recuperarse del todo. 
 Yo por mi parte, volví a casa con ellas, Eliza volvió a ser poco a poco la que era antes, recibió mucha ayuda y tratamiento, ahora volvía a ser esa chica tan guapa que antes fue; cambió todo su vestuario de nuevo y los chicos volvían a buscarla como de costumbre. 
 Mi madre se recuperó del todo, empezó a salir  de nuevo con sus amigas, y encontró un hombre que la quería mucho u que a diferencia de Joshep no le pegaba. Siempre estaba contenta y nunca mas tuvo que tragarse a solas su dolor. 
 Dejé el alcohol y las drogas y volví con Paula. Ahora estoy seguro de que nunca me convertiré en alguien como aquel hombre que un día fue un gran ejemplo a seguir. Es mejor ser bueno y sencillo, simplemente como tú y solo tú eres. 
 
  

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